El marco
TANIT
Lejos de casa, en la primera noche del Puja, oye la historia por primera vez.
T anit tiene nueve años. Es de Tenerife, en las Islas Canarias. Su madre es traductora; su padre está en algún lugar que no vemos. Han venido a Calcuta unas semanas — el tiempo justo para coincidir con el Durga Puja, el festival en el que la ciudad se convierte en escenario para la llegada, el culto y la despedida de la diosa.
Tanit aún no sabe en qué está a punto de entrar. El sonido, la luz, el calor, el ritmo de los tambores dhak — nada de eso está en los libros que ha traído su madre. La primera noche se cuela en el taller de un escultor donde acaban las imágenes, y allí una mujer a la que nunca había visto empieza a contarle una historia.
A través de los ojos de Tanit, el público se encuentra con el Devi Mahatmya como ella: por primera vez, en un lugar que aún no comprende, contado por una desconocida que sí lo conoce.
Ella es el puente entre los dos mundos que la película mantiene abiertos — lo cotidiano y lo mitológico — y es la razón por la que ambos pueden contarse a cualquiera, en cualquier parte.
- Edad
- Nueve
- Origen
- Tenerife, Islas Canarias
- Dónde la encontramos
- Calcuta, durante el Durga Puja
- Su papel en la película
- El punto de entrada del público